El presidente de la Generalitat, Artur Mas ha asegurado que recibe muchas presiones y que convocará estos comicios ilegales como último recurso.
Artur Mas, se adentra aún más en el callejón sin salida que le ha metido su deriva separatista. Ha asegurado que convocará elecciones plebiscitarias en 2016 si el Gobierno de España rechaza realizar el referéndum. Ni las leyes ni la Constitución permiten realizar un plebiscito, que sería preguntar en las urnas si se quiere o no la independencia.
"Tenemos un mandato que termina en 2016, esto tiene un límite. No es mi deseo hacerlo así, que quede claro, pero si no hay otra manera de hacer esta consulta, se harán las elecciones que yo procuraré que sean en 2016", ha asegurado.
No es la primera vez que CiU se pronuncia sobre este extremo, contemplado como una posible vía para conseguir la independencia, según aseguraba este verano el informe del Consejo Asesor para la Transición Nacional, un documento de casi 300 páginas que tiene encima de la mesa el presidente del Gobierno Mariano Rajoy.
El Consejo Asesor para la Transición Nacional considera "legítimas" las elecciones plebiscitarias y una posterior declaración unilateral de independencia, aunque sólo en el caso que el Estado impidiera todas las vías legales que, según este organismo, existen para convocar el referendo.
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viernes, 6 de septiembre de 2013
Artus Mas convocará elecciones plesbicitarias en 2016 si no hay referéndum
domingo, 19 de mayo de 2013
Mas y Urkullu plantan cara al Gobierno y rechazan la ley educativa presentada por Wert
La reforma educativa impulsada por el ministro Wert sigue generando polémicas. Este domingo, tanto el presidente de la Generalitat, Artur Mas, como el lehendakari, Iñigo Urkullu, han mostrado su desacuerdo a la norma. El primero ha advertido de que esta y otras "agresiones" están generando entre los catalanes una "cierta desconexión emocional" con España. El segundo ha rechazado el proyecto al considerar que supone un "retroceso" para Euskadi e invade sus competencias. Ambos gobiernos han anunciado ya que recurrirán la ley ante el Tribunal Constitucional.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha advertido este domingo de que la reforma educativa impulsada por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y otras "agresiones" promovidas, a su juicio, por el Gobierno, están generando entre los catalanes una "cierta desconexión emocional" con España.
En un acto en Folgueroles (Barcelona) con motivo de la fiesta Jacint Verdaguer 2013, que conmemora el nacimiento del poeta, Mas ha afirmado que el proyecto de reforma de Wert persigue "españolizar a los niños en las aulas de las escuelas catalanas".
El presidente del Govern ha dicho que en Cataluña, tanto entre los que hablan catalán como castellano, "hay una unidad muy grande" para defender lo que consideran básico y fundamental. "Que no se equivoquen, la lengua catalana es patrimonio de todos y cada uno de los catalanes y de las catalanas, de 7,5 millones de personas, y todos la defenderemos, los que llevamos apellidos catalanes y los que llevan apellidos que no son de Cataluña", ha remarcado.
El presidente de la Generalitat ha defendido el proceso por el derecho a decidir de Cataluña y lo ha hecho citando al activista Martin Luther King al asegurar que "si no doblamos la espalda, no podrán subirse encima nuestro". En este sentido, ha insistido en que "el pueblo de Cataluña no doblará la espalda, hará frente a las dificultades, las superará, conseguirá sus retos y de esta manera no se le podrán subir encima".
Parafraseando en este caso a Salvador Espriu, el presidente catalán ha afirmado que "los hombres y la mujeres no pueden ser si no son libres" y ha añadido: "toda aquella gente que en Cataluña tiene este ansia y este anhelo de libertad ha de juntarse y hacer piña, para que entre todos sepamos defender nuestros derechos fundamentales y la libertad del conjunto del pueblo". Mas ha lamentado que, aunque debería tomar nota de esta "desconexión emocional", el Gobierno español "no quiere escuchar muy a menudo el clamor que hay en Cataluña que pasa también por que nos dejen decidir libremente nuestro futuro".
Artur Mas anunció ayer que convocará la próxima semana una cumbre en defensa de la inmersión lingüística, a la que ya han confirmado que asistirán ERC, que llama a desobedecer la nueva ley de educación, así como PSC e ICV, que quieren que en la reunión se apoye a la escuela pública.
Mas dijo que la semana próxima convocará a partidos y al mundo educativo a esta cumbre, después de que el Gobierno aprobara el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que obliga a la Generalitat a pagar un colegio privado a los alumnos que quieran estudiar en castellano y no tengan esa posibilidad en los establecimientos públicos y los concertados.
País Vasco
Por su parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha rechazado también este domingo el proyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa al considerar que supone un "retroceso" para Euskadi e invade las competencias que le reserva el Estatuto autonómico. Urkullu ha transmitido este mensaje durante su intervención en un acto en Bilbao para conmemorar el 30 aniversario del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza
.
"Lo que nos proponen no sirve en Euskadi porque no solo invade competencias, sino que es una ley que pretende atajar un problema que no existe en el sistema educativo vasco", ha dicho Urkullu en referencia a que el índice de fracaso escolar en el País Vasco supone la mitad que la media española. Según el lehendakari, aplicar en Euskadi la reforma educativa supondría "un retroceso" de la educación vasca.
El Gobierno del PNV anunció el pasado viernes que recurrirá la ley ante el Tribunal Constitucional (TC) si el texto que se apruebe en las Cortes Generales vulnera competencias de la comunidad autónoma.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha advertido este domingo de que la reforma educativa impulsada por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y otras "agresiones" promovidas, a su juicio, por el Gobierno, están generando entre los catalanes una "cierta desconexión emocional" con España.
En un acto en Folgueroles (Barcelona) con motivo de la fiesta Jacint Verdaguer 2013, que conmemora el nacimiento del poeta, Mas ha afirmado que el proyecto de reforma de Wert persigue "españolizar a los niños en las aulas de las escuelas catalanas".
El presidente del Govern ha dicho que en Cataluña, tanto entre los que hablan catalán como castellano, "hay una unidad muy grande" para defender lo que consideran básico y fundamental. "Que no se equivoquen, la lengua catalana es patrimonio de todos y cada uno de los catalanes y de las catalanas, de 7,5 millones de personas, y todos la defenderemos, los que llevamos apellidos catalanes y los que llevan apellidos que no son de Cataluña", ha remarcado.
El presidente de la Generalitat ha defendido el proceso por el derecho a decidir de Cataluña y lo ha hecho citando al activista Martin Luther King al asegurar que "si no doblamos la espalda, no podrán subirse encima nuestro". En este sentido, ha insistido en que "el pueblo de Cataluña no doblará la espalda, hará frente a las dificultades, las superará, conseguirá sus retos y de esta manera no se le podrán subir encima".
Parafraseando en este caso a Salvador Espriu, el presidente catalán ha afirmado que "los hombres y la mujeres no pueden ser si no son libres" y ha añadido: "toda aquella gente que en Cataluña tiene este ansia y este anhelo de libertad ha de juntarse y hacer piña, para que entre todos sepamos defender nuestros derechos fundamentales y la libertad del conjunto del pueblo". Mas ha lamentado que, aunque debería tomar nota de esta "desconexión emocional", el Gobierno español "no quiere escuchar muy a menudo el clamor que hay en Cataluña que pasa también por que nos dejen decidir libremente nuestro futuro".
Artur Mas anunció ayer que convocará la próxima semana una cumbre en defensa de la inmersión lingüística, a la que ya han confirmado que asistirán ERC, que llama a desobedecer la nueva ley de educación, así como PSC e ICV, que quieren que en la reunión se apoye a la escuela pública.
Mas dijo que la semana próxima convocará a partidos y al mundo educativo a esta cumbre, después de que el Gobierno aprobara el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que obliga a la Generalitat a pagar un colegio privado a los alumnos que quieran estudiar en castellano y no tengan esa posibilidad en los establecimientos públicos y los concertados.
País Vasco
Por su parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha rechazado también este domingo el proyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa al considerar que supone un "retroceso" para Euskadi e invade las competencias que le reserva el Estatuto autonómico. Urkullu ha transmitido este mensaje durante su intervención en un acto en Bilbao para conmemorar el 30 aniversario del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza
"Lo que nos proponen no sirve en Euskadi porque no solo invade competencias, sino que es una ley que pretende atajar un problema que no existe en el sistema educativo vasco", ha dicho Urkullu en referencia a que el índice de fracaso escolar en el País Vasco supone la mitad que la media española. Según el lehendakari, aplicar en Euskadi la reforma educativa supondría "un retroceso" de la educación vasca.
El Gobierno del PNV anunció el pasado viernes que recurrirá la ley ante el Tribunal Constitucional (TC) si el texto que se apruebe en las Cortes Generales vulnera competencias de la comunidad autónoma.
domingo, 28 de abril de 2013
Rajoy toma hoy el testigo en la revuelta contra Alemania
La política de austeridad de Angela Merkel cada día recibe más críticas y pierde más apoyos en la Unión Europea. Hoy Mariano Rajoy le pedirá al presidente de turno comunitario que acelere las mismas medidas que Berlín se esfuerza en frenar.
El presidente español se reúne con su homólogo irlandés y presidente de turno de la UE, Enda Kenny, aprovechando la visita de este último a Granada. Allí se espera que, en el marco de unas jornadas organizadas por la fundación del partido que lidera Angela Merkel, la Konrad Adenauer, pida que la unión fiscal y bancaria sea una realidad a corto plazo. El mensaje de Rajoy se sumará entonces a las críticas, mucho más directas, que ha recibido Berlín en las últimas semanas por parte de Francia y de Bruselas.

El presidente español se reúne con su homólogo irlandés y presidente de turno de la UE, Enda Kenny, aprovechando la visita de este último a Granada. Allí se espera que, en el marco de unas jornadas organizadas por la fundación del partido que lidera Angela Merkel, la Konrad Adenauer, pida que la unión fiscal y bancaria sea una realidad a corto plazo. El mensaje de Rajoy se sumará entonces a las críticas, mucho más directas, que ha recibido Berlín en las últimas semanas por parte de Francia y de Bruselas.
El Partido Socialista de Francia está presionando al Presidente François Hollande para que se enfrente a la canciller alemana y se niegue a cumplir sus medidas, que califican de “egoístas” e “intransigentes”. En un documento interno publicado el jueves, la formación política aclara que “la amistad franco-germana no es una amistad entre Francia y la política europea de la canciller Merkel”.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el pasado lunes reconoció que la política de austeridad de la UE para hacer frente a la crisis "ha llegado a su límite" por la falta de apoyo político y social entre los ciudadanos y ha confirmado que el Ejecutivo comunitario "probablemente" relajará los objetivos de déficit de este año para varios Estados miembros. Barroso entiende como “indispensable corrección del enorme nivel de déficit y deuda” con medidas de crecimiento a corto plazo porque "algunas reformas tardan en surtir efecto".
En España la figura y las políticas de la canciller también están creando profundas divisiones. El secretario general del Partido Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que participó ayer en el acto “Día de la Rosa” en Extremadura, ha pedido a Rajoy que “le diga a Merkel que basta ya, que por este camino van a poner en riesgo no solo la cohesión social española, sino la propia cohesión europea”.
En respuesta al líder del primer partido de la oposición, el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, resaltó ayer el “esfuerzo” llevado a cabo por el gobierno de Mariano Rajoy para apuntalar los cimientos que permitirán crear empleo en un futuro. Señaló igualmente la “batería de reformas” aprobadas este pasado viernes por el Consejo de Ministros de Rajoy como “una prueba de que el Gobierno está dispuesto a tomar decisiones que sean necesarias para sacar a los españoles de la crisis”.
Lo que le piden a Merkel¿Pero qué es lo que le están exigiendo a Angela Merkel con esta lluvia de críticas y peticiones desde España, Francia o Bruselas? Para empezar, le demandan una relajación de las políticas de austeridad y de ahorro, que se traducirían en planes de estímulo al crecimiento en Alemania y en el frenazo a los recortes en la periferia.
También le reclaman que presione al Bundesbank para que permita que el BCE rebaje los tipos de interés, es decir, justo lo contrario de lo que hizo el pasado jueves cuando pidió que se elevasen los tipos por miedo a la inflación. Un euro barato podría catapultar las exportaciones de las que depende la economía española para crear empleo.
Por otro lado, los miembros de la eurozona exigen que se avance más rápidamente hacia la unión bancaria, que serviría para abaratar la financiación de las ahogadas empresas españolas y para que pudieran recapitalizarse los sistemas financieros directamente sin que las ayudas computasen como deuda soberana. España podría beneficiarse en este caso no teniendo que devolver íntegros los 40.000 millones de euros que ha recibido de Europa para rescatar entidades como Bankia.
La última gran esperanza de muchos líderes comunitarios es que Alemania acepte la creación de una unión fiscal, que implicaría la emisión conjunta de una parte de la deuda de los estados y la existencia de un mecanismo de solidaridad. En otras palabras, creen que, en la próxima crisis, los países menos golpeados deberían transferir recursos automáticamente a los más dañados por el estallido.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el pasado lunes reconoció que la política de austeridad de la UE para hacer frente a la crisis "ha llegado a su límite" por la falta de apoyo político y social entre los ciudadanos y ha confirmado que el Ejecutivo comunitario "probablemente" relajará los objetivos de déficit de este año para varios Estados miembros. Barroso entiende como “indispensable corrección del enorme nivel de déficit y deuda” con medidas de crecimiento a corto plazo porque "algunas reformas tardan en surtir efecto".
En España la figura y las políticas de la canciller también están creando profundas divisiones. El secretario general del Partido Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que participó ayer en el acto “Día de la Rosa” en Extremadura, ha pedido a Rajoy que “le diga a Merkel que basta ya, que por este camino van a poner en riesgo no solo la cohesión social española, sino la propia cohesión europea”.
En respuesta al líder del primer partido de la oposición, el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, resaltó ayer el “esfuerzo” llevado a cabo por el gobierno de Mariano Rajoy para apuntalar los cimientos que permitirán crear empleo en un futuro. Señaló igualmente la “batería de reformas” aprobadas este pasado viernes por el Consejo de Ministros de Rajoy como “una prueba de que el Gobierno está dispuesto a tomar decisiones que sean necesarias para sacar a los españoles de la crisis”.
Lo que le piden a Merkel¿Pero qué es lo que le están exigiendo a Angela Merkel con esta lluvia de críticas y peticiones desde España, Francia o Bruselas? Para empezar, le demandan una relajación de las políticas de austeridad y de ahorro, que se traducirían en planes de estímulo al crecimiento en Alemania y en el frenazo a los recortes en la periferia.
También le reclaman que presione al Bundesbank para que permita que el BCE rebaje los tipos de interés, es decir, justo lo contrario de lo que hizo el pasado jueves cuando pidió que se elevasen los tipos por miedo a la inflación. Un euro barato podría catapultar las exportaciones de las que depende la economía española para crear empleo.
Por otro lado, los miembros de la eurozona exigen que se avance más rápidamente hacia la unión bancaria, que serviría para abaratar la financiación de las ahogadas empresas españolas y para que pudieran recapitalizarse los sistemas financieros directamente sin que las ayudas computasen como deuda soberana. España podría beneficiarse en este caso no teniendo que devolver íntegros los 40.000 millones de euros que ha recibido de Europa para rescatar entidades como Bankia.
La última gran esperanza de muchos líderes comunitarios es que Alemania acepte la creación de una unión fiscal, que implicaría la emisión conjunta de una parte de la deuda de los estados y la existencia de un mecanismo de solidaridad. En otras palabras, creen que, en la próxima crisis, los países menos golpeados deberían transferir recursos automáticamente a los más dañados por el estallido.
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